El cine, de Manuel
Pacheco.
EL
CINE
Las imágenes
envueltas en las pavesas de las palabras caen sobre el lienzo
desnudo y las miradas se convierten en manos que penetran en los
objetos, los paisajes y las habitaciones donde se vive la muerte de
los días.
El rostro adquiere
una luz que desnuda los impulsos interiores, y todo el cuerpo
abre sus poros al amor, al odio, a la crueldad, a la ternura, al
llanto, a la risa, al terror y a la angustia.
El cine aplica la
magia de la poesía sobre la sábana de los sueños
y si ha saltado las barreras del entretenimiento para convertirse en
un arte, ha sido gracias a las investigaciones que en la realidad
pura del ser y las cosas han hecho sus grandes directores, que
son, sin ningún género de duda, poetas de la imagen.
El cine, en el
puro sentido de amplitud que tiene esta palabra, se acerca mucho al
poema. Un ejemplo de cine poema lo tenemos en El perro
andaluz de nuestro genial Buñuel. En esta película,
las imágenes rompen todas las barreras que la
realidad no real de lo cotidiano tienen estructuradas.
Norman Mac Laren,
con sus minipelículas algunas de cinco minutos de
duración , ha intentado con gran éxito llegar
al Cine Puro.
El cine cine
respeta al espectador, no le da píldoras para dormirlo en la
angustia de su existir, ni le hace cosquillas para que se ría;
el cine cine lo enfrenta con la realidad pura, lo hace
responsable de lo que está viendo y lo compromete a realizarse
en la verdad. El espectador deja de ser un simple espectador y se
convierte en un recreador del film que está viendo.
Ver ese cine es
como leer un poema, sin el esfuerzo que cuesta casi siempre penetrar
en la poesía.

POEMA
PARA MIRAR LAS NUBES DE CHARLOT
Tu silueta se
apoyaba
en el bastón
de los sueños
donde se
reflejaban las imágenes
de los pobres del
mundo.
El bombín
de una nube de infancia
cubría tu
cabeza.
Cuando los
ruiseñores picoteaban
el nido de tus
ojos
tu figura de humo
bailaba
en el trapecio de
una lágrima.
Charles Chaplin
Charlot
no importan los
sonidos
que nombraban tus
vuelos
de hombre pobre.
Te podías
llamar una ventana
abierta a los
silencios de la tarde.
Apretabas
tornillos
en el aire de
acero
que los tiempos
modernos de las fábricas
convertían
al hombre en una biela.
Hacías
revolución con tus piruetas
de payaso de luz y
liberabas
las angustias del
pobre
con las pistolas
de la risa,
tu tristeza
solitaria
descansaba en la
luz de Candilejas.
El humor corrosivo
de tus gestos
quemaba las
cadenas,
flores de papeles
de colores
formaban las
cometas
que en los cielos
del hombre
gritaban la
palabra libertad.
Tu bastón
de poeta
ha convertido en
ángel
la lumbre de tu
nombre.

NOSFERATU
A F.W. Murnau
Con orejas de
membrana de murciélago,
dientes de trompa
de mosquito,
nariz de pico de
cigüeña
y palidez de papel
masticado
Nosferatu se
introduce en la noche del crimen.
Buenas noches
Nosferatu,
la luz del alba es
un cuchillo
para tu carne
muerta,
tus manos de araña
acarician los
hilos de las sombras.
Hay muchos
Nosferatus por el mundo
pero a ellos no
les molesta la luz del sol,
es una desgracia
que no mueran de muerte de luz.
Buenas noches
Nosferatu,
las ratas te
esperan y los féretros flotan
en tus pupilas de
cuentas de vidrio.
Un tambor llora en
la calle larga y solitaria
la muerte de sus
habitantes.
Un hombre va
marcando
las puertas con
una tiza blanca.
En la playa
cubierta de cruces
la muchacha que
destruirá tu vida
espera el barco de
la muerte.
¿No oyes el
palillo de las hojas secas
golpeando los
cuerpos que dejaste sin sangre?
Las olas cantan
rozando
las maderas del
Barco de la peste,
las nubes luchan
contra el cirio del sol.
Buenas noches a tu
edificio
en forma de nicho
rascacielo,
buenas noches a tu
castillo
de cabeza de burro
podrido,
buenas noches a
tus féretros
llenos de tierra
purulenta.
La espada libre
del sol
atravesó tu
pecho de hiena.
¡Qué
falta está haciendo
sobre la tierra
la libre espada
del sol!
Buenas noches
Nosferatu.