Canciones sobre la división del tiempo.



El año


¿Quién es un viejo ligero

[el año]
que es de cuatro movimientos

[las estaciones]
puestos en doce cimientos

[los meses]
que a cualquier pasajero
da más penas que contentos?







Yo soy un gigante de gran valor;

[el año]
tengo doce hijos de mi corazón

[los meses]
de estos doce hijos tengo treinta nietos;

[los días]
la mitad son blancos, la mitad son prietos.

[días y noches]







¿Quién es el hijo de un viejo
que tiene otros once hermanos
sin cabezas, pies ni manos,
que nos causan aparejo
de estar y de no estar sanos?
[El mes]







Yo soy un joven gallardo,
de claros rayos vestido,
y algunas veces de pardo,
por tiempos me enfrío y ardo
y el mundo y sus cosas mido.
[El día]







Soy una triste mujer,
de cuerpo y alma privada,
y sólo me dejo ver
con negro manto tapada;
tengo mil apasionados
que me esperan impacientes,
unos como enamorados,
otros como delincuentes.
A todos la ayuda mía
les presto sin resistencia,
pero cuando llega el día
se me acaba la paciencia.
[La noche]







Dos hermanos que sin cesar
nacemos uno del otro.
[El día y la noche]


Tomadas de Bonifacio Gil, Cancionero infantil, Madrid, Taurus, 1981.