Canciones relacionadas con el cultivo del trigo.

 


Siembra


Dicen en Andalucía:
En febrero siembra el yero,
en marzo, el garbanzo;
en abril, el maíz;
en mayo, esperarlo;
y cuando llega San Juan,
los dineros te darán.


Desgraciado el labrador
que siembra y no coge trigo;
más desgraciado soy yo
que no me caso contigo.


(Provincia de Cáceres.)







Yo sembré trigo en un cerro
creyendo que era en un llano,
y he venido a recoger
alpiste para el canario.
Ole, y ole, y ole resalada,
alpiste para el canario.


(Versión de Torrejoncillo (Cáceres). Se usaba en los días de Carnaval, formando corro jóvenes y mozos de ambos sexos.)







Al pensar que en algún día
los niños pedirán pan
y no se les podrá dar
si no cesa la sequía,
se desgarra el corazón.
Piedad, piedad, Madre mía.
Bendita seas, María,
Madre de Consolación.


(Fragmento de Herrera deI Duque, Badajoz.)







María de la Asunción,
Tú que tienes el poder,
quita el candado a las nubes
para que deje llover.


María de la Asunción
tiene la ermita en un alto;
dende allí bien puede ver
la necesidad del campo.


Mándanos, Señora, el agua
aunque no la merecemos,
que, si por merecer fuera,
ni aún el agua que bebemos.


(Provincia de Cáceres.)







Siega
De tres manadas, gavilla;
de tres gavillas, brazado;
de tres brazados, morena;
de tres morenas, un carro.


El segar en agosto
dicen que es vicio;
a la sombra estaba
la que lo dijo.
¡Arre ya, ya.!







El sol ya se va a poner.
Por detrás de aquellos cerros
el sol ya se va a poner;
los amos se entristecen
y los peones se alegran.
El sol ya se va a poner.







Segaba la niña
y ataba,
y a cada manadita descansaba.
Segaba, segaba y ataba,
los haces,
y qué de suspiritos
daba al aire.


Segaba; segador,
no siegues de prisa,
que la que va atando
es muy niña.







Voltear el grano


Me gustan los labradores,
inclusive en el verano,
por la sal que ellos derraman
cuando voltean el grano.







Espigueo


Dicen que no hay espigas
por los rastrojos,
que agachen la cabeza
y abran los ojos.


(Provincia de Cáceres.)







Acarreo


Aunque esta palabra se refiere a cuantos productos se trasladan en carros, generalmente se aplica a cuando se llevan en ellos los cereales desde la era hasta el granero.


Por la calle abajito
güi, güi,
va una carreta,
tiquitití,
va una carreta,
lairón, lairón, lairón.
Como lleva tocino,
güi, güi,
va rechinando,
tiquitití,
va rechinando,
lairón, ¡airón, lairón.







Oración del trigo


A mí me parió mi madre
para pasar mil quebrantos;
soy ¡ondeado en la tierra,
de todo el mundo pisado.
Voy naciendo con el tiempo;
me voy haciendo muchacho,
ya llegué a hacerme hombre
y también a ser anciano.
Ya no puedo con mis pies;
mi vista se va turbando;
espero un poco de acero
que al cual le ayuda una mano.
Me cortan por la mitá,
y en el suelo soy plantado;
y con mis propios miembros
en haces soy amarrado.
Me pinchan con una horquilla,
bien sea de hierro o de palo;
me llevan a una era
donde soy muy pateado;
me entran, me entran las bestias
mulares o sean caballos,
hasta que me hacen polvo
y me tiran por lo alto.
Me entran en los costales
y en las bestias soy montado;
me llevan al molino,
antes soy acribillado.
Me entran entre dos piedras
y me hacen mil pedazos;
me traen a la artesa,
me pasan por un ceazo
y empiezan a revolverme
y me dan de puñetazos.
Me ponen en un peso
pa satisfacción de mi amo;
me llevan a la cama
entre sábanas arrojado.
Vamos a encender el horno,
porque ya nos van llamando,
me dan de guantazos
en el segundo costado.
Adoremos usté, Señor,
a un todo Dios consagrado,
que para levantarme a mí
se arrodillan los cristianos.


(Provincia de Badajoz.)



Textos tomados del Cancionero del campo, elaborado por Bonifacio Gil, editorial Taurus, Madrid, 1986.