Canciones de boda.



RONDA A LA NOVIA


Ya tenemos la licencia
de tu lindo enamorado
para venirte a cantar,
hermoso clavel dorado.







EL NOVIO LE CANTA A SU AMADA


Buena sea mi llegada,
buena sea, pero buena,
ramito de toronjil,
cogollo de hierbabuena.







DESPEDIDA DE LA FAMILIA PATERNA


Las tejas de tu tejado
ya se ponen a llorar,
al ver que las dejas solas
y tú te vas a casar.







DESPEDIDA DE LA MOCEDAD


Toma este ramo, María,
y ponlo a la cabecera:
mañana por la mañana
te despides de soltera.







VIRGINIDAD DE LA NOVIA


Esta mañana bajé a mi huerto,
corté una rosa y un pensamiento.
El pensamiento era de gloria
y ahora lo lleva puesto la novia.
Puesto la novia y la madrina
que me parecen dos clavellinas.
Dos clavellinas, dos azucenas.
¡Vente conmigo que yo te quiera!
Ese ramito blanco
que has estrenado
significa pureza,
la que has llevado.
Ese ramito blanco
que has estrenado.







TEMORES DE LA NOVIA


Qué triste va la novia,
qué alegre la madrina,
y el novio la contesta:
-¿Qué te pasa, mi vida?
-A mí nada me pasa,
a mí nada me duele;
lo que siento en el alma
es la noche que viene.
-Pues la noche que viene
no la debes sentir,
que yo te quiero tanto
y miraré por ti.







RECONOCIMIENTO DE LA VIRGINIDAD


Salga la madre del novio
un poquito más afuera
a recoger a su hijo
y a reconocer a su nuera.


Textos recogidos por Francisco Tejada Vizuete, Cantos de Boda, Alminar, número 19, noviembre de 1980, pp.4-6.