Ceremonias
del barro, de Javier
Pérez Wallias.
1ª
BAJO LAS AGUAS
He aquí, bajo las aguas, el beso prometido
en las arenas del bosque;
en aquel oleaje del bosque
que no era tuyo ni mío sino del cielo,
solamente del cielo.
He aquí mis dos manos acariciando las luces
que caían sedientas
desde cien mil estalactitas verdes.
He aquí aquel cielo.
Aquel cielo
que no era tuyo ni mío sino de tu licor
en ascuas,
de mi latir alado,
de nuestras lágrimas unidas bajo el tiritar
de las vértebras.
He aquí, bajo las aguas, el beso prometido
como una burbuja de aire;
como aquella burbuja de aire
que no era tuya ni mía sino del fuego,
solamente del fuego.
He aquí tus dos ojos acariciando las sombras
que caían sedientas
desde cien mil estalactitas verdes
He aquí aquel fuego.
Aquel fuego
que no era tuyo ni mío sino de mi latir
en ascuas,
de tu licor alado,
de nuestras vértebras unidas bajo el tiritar
de las lágrimas.
He aquí, bajo las aguas, el beso prometido
como una burbuja de aire en las arenas del
[ bosque.

8.ª
EPITAFIO
A Juan Manuel Rozas
Detuvo
la voz en una nube de sangre
y en el ausente
horno de barro
donde cuece el alba
junto a la sombra.
Demoró
la mirada en el salmo y en la arcilla
por el fuego de los siglos...

9.ª
POÉTICA PARA UN ALFARERO
A través del fuego
y de la sangre
el barro transforma,
como cada amanecer de abril,
en la visión vertical del alma
o en la quietud del pájaro.

y 10 ª
CEREMONIA DEL BARRO
(Poema dedicado)
Claridad verde,
agua,
fecundo
es este vientre tuyo
o ánfora fresca
donde gravita fresco el labio
y el pulso y la mano
y el ojo...
y la luz y la no luz
y el origen de todo cuerpo
y el límite hermoso de su forma.