Impresiones y vértigos de invierno, de Javier Pérez Wallias.



Incluso en estos días

que llega el mes de octubre

llorando otoño



el humo de los barcos

penetra

en nuestra casa

a través de los visillos



incluso ahora

que llega el humo de los barcos

llorando invierno



el mes de octubre

penetra

en nuestras almas

a través de los versículos













Perseguir en mar abierto

a una paloma



- aire, aire -





es el blanco zureo de lo bello

hecho imposible.




Atesorar el aliento del halcón

en pihuelas y caperuza



- aire, aire -



es destronar

al rey para inventar el artilugio.













Nada importa sino el signo,

el símbolo de lo inconcreto,

el nombre que te di a oscuras

contemplando el retorno de la miel.





Nada importa,

ciertamente, sino el limo

y el aceite del vocablo bien trazado

como un labio de aurora

hecho poro o línea.





Nada importa

porque es preciso el abandono

y la tibia desnudez de lo mutuo.














EPITALAMIO DESDE LO MÁS ELEVADO DE ITÁLICA



Hornacinas quiero

para la novia

y labios de sándalo

y otros menesteres.





Encajes de agua de miel,

silencio.






Pianolas, celemines,

sandalias de azabache

y clarines de alba.





Cáligas quiero

para el amado

y labios de invierno

y otros menesteres.





Encajes de agua de miel,

silencio.





Grímpolas, celemines,

caballos heridos de azabache

y violines de alba.