Contrabando, de Elías Moro.

 

 

 

LA FOTO DE RIGOR

 

esta cartulina sepia tiene árboles en floración
sobre un fondo de granitos, aves migrando
hacia el norte y alguien de espaldas
al agua en calma, donde ya nadie mira


muy al fondo, el cielo derrama
lentamente una garúa mezquina
y sobre el rostro de la mujer en pose,
una capa de polvo se afana borrando
vestigios, recuerdos, esas cosas


y mirándola, ajada y con los bordes sucios
como mi memoria de ti,
lloro en silencio, de oído,
como nos dijo Vallejo
que hay que derramar la lágrima





DE CENIZA Y SAL

 

el tiempo ha desvanecido
la cal de las paredes
y el aire sigue trayendo
azufre en sus alas, olor
a sal si de oriente sopla


Taormina, ciudad de Sicilia
en las estribaciones del Etna,
sigue desafiando todavía
la ira volcánica del magma,
el asedio turquí del jónico.