Martín Romero Moreno

Zafra, 1966-Mérida, 2000


Martín Romero Moreno dejó honda huella entre los que le conocieron; su repentina muerte impidió el desarrollo de una carrera literaria que sólo había empezado. Apenas respaldado por las editoriales, Martín Romero supo ingeniárselas para sacar a la luz algunos de los poemas que iba escribiendo; el reconocimiento, como a muchos, le llegó tarde, cuando ya no quedaban más que sus poemas.

A pesar de su pronta desaparición, Martín Romero nos dejó un buen número de poemas en herencia. El primer libro es un compendio de poemas que el autor había ido escribiendo en la juventud, deudores de una estética lorquiana tanto en los temas como en la imaginería surrealista, pero Martín Romero lo mezclaba con un profundo sentido lírico.


Danza en IV actos del Genral Blooth
es un extraño librito también en la línea del surrealismo, escrito en prosa con un final y epílogo en verso.

La publicación de La muerte avanza, supuso un avance cualitativo en la concepción poética de Martín Romero. Es un libro de estilo sencillo, comunicativo, de expresión dolorida de un tema unitario: la muerte. Imágenes sorprendentes, ecos surrealistas, aunque ya más sobrios, conforman un estilo más depurado. Alrededor de la muerte hace una reflexión lírica, desde una visión amarga de la llegada de la Mortal Musa Intangible. El paso del tiempo y las ruinas que va dejando son temas subsidiarios del tema principal.

La técnica compositiva sigue siendo la misma, acumulación de poemas y versos que van bordeando el tema de la muerte en busca de la expresión exacta para definirla y para expresar el sentimiento que produce.

Memoria de la ausencia mezcla poemas en verso y en prosa, va probando metros y estrofas más largas. Amor, citas en otras lenguas (francés y catalán), desengaño, van poblando los versos que se acompañan de unos dibujos de Martín Romero Prado, de cinco años.

Playeras es un breve poemario publicado, por fin, por una editorial independiente. Son quince fandangos con ecos de Andalucía, gitanos, navajas, etc.

De la ira apareció como nº 2 de la colección El pájaro solitario. Martín Romero parece haber crecido y su voz se hace más grave, un tono trascendental nos hace pensar en una evolución muy significativa del poeta. Amplía los temas y las formas, la expresión se hace más conversacional; la hondura del tratamiento de los temas, el amor, la amistad, cierto existencialismo, no hablan de un poeta dolorido y atormentado, que se va alejando de las filias surrealistas de los primeros libros para crear versos más humanos, ya no hay referencias a poetas clásicos (alguna) sino a sus amigos más cercanos. Va ensayando el poeta composiciones más largas de un mayor aliento.

Claroscuro es un poemario póstumo que el Seminario Humanístico de Zafra publicó como homenaje al poeta. Es una colección de poemas de desigual extensión escritos desde el dolor y acaso desde la premonición del fatídico momento. Dice Luciano Feria en el prólogo que “hay también mucho de coraje delante de ese destino de padecimiento...Hay llanto y hay nostalgia... hay deseo de olvido ... tristeza abierta. Y eso es lo que leemos en los poemas, y eso es lo que escribió Martín Romero en todos los poemas. Y algo de esperanza.

Sus hermanas publicaron una recopilación una vez desaparecido el poeta, como colofón a una obra poética y como recuerdo del hermano poeta.

BIBLIOGRAFÍA


Tríptico de amorodio. Mérida, 1992. 

Danza en IV actos del general Booth. Mérida, 1992. 

La muerte avanza. Mérida, 1993. 

Memoria de la ausencia. Mérida, 1994. 

Playeras. De la luna libros, Mérida, 1998 

De la ira. Col. El pájaro solitario, Mérida, 2000. 

Claroscuro. Seminario humanístico de Zafra, Zafra, 2001. 

Recordándote. Mérida, 2001.