José Antonio Zambrano
Fuente
del Maestre, 1946
José Antonio Zambrano lleva a sus
libros su experiencia íntima y humana. Para él, la
escritura es una necesidad, la poesía surge de la
contemplación y lleva al conocimiento del mundo. Para Zambrano
la poesía es conocimiento, que es vivencia de lo humano e
indagación sobre la palabra.
La poesía
de Zambrano ha evolucionado desde las composiciones al modo de la
poesía tradicional, con ecos de sus lecturas, hasta una
poesía
personal, que no renuncia a las referencias literarias, pero que ha
sabido levantarse por encima de ellas, tratando siempre de superar la
expresión y buscando obsesivamente la palabra exacta. Sus
últimos libros están entre los más interesantes
del panorama extremeño.
El amor, la vida,
el hombre, la poesía, el recuerdo y el tiempo son los temas de
la poesía de Zambrano. Tratados a medida que pasa el tiempo
con más complejidad, hondura y sabiduría, la
poesía
de Zambrano es una reflexión sobre la vida y la
preocupación
esencial del poeta es el acto mismo de la creación del poema,
el continuo ir y venir de la palabra, la infatigable búsqueda
de la palabra exacta para expresar el mundo interior y exterior de un
poeta que canta sobre todo al paso del tiempo y al amor.
Aunque su obra se
inicia en los años 70, el poeta se desentiende de sus primeras
composiciones, las desecha y no las reconoce. Sólo desde el
libro que publica en 1980, Canciones y otros
recuerdos, reconoce su voz. El libro consta de soleás,
canciones y “recuerdos”. Se inicia el libro con quince
soleás, que enlazan con la poesía tradicional, breve,
esquemática, sentimental y juguetona. El arte flamenco, la
sencillez y la repetición encierran los temas más
importantes: mujer, poesía y lirismo. Ya aparece el asunto del
recuerdo y la intertextualidad, que estructura algunos poemas con
versos de Blas de Otero, Miguel Hernández, Lorca, la
lírica
tradicional... Es una vuelta al neopopularismo influido por las
lecturas del poeta y por el prestigio de Lorca y Aberti en una
época
histórica de España llena de ilusión por la
llegada de la democracia.
El segundo libro, Sonetos,
ahonda en la reflexión sobre la lírica con abundantes
referencias clásicas; Góngora y Quevedo se convierten en
los maestros. La experiencia humana y vital del poeta le sugieren no
pocos poemas, como el de la contraportada del libro, que es un regalo a
su hijo recién nacido. A su hijo está dedicado por
completo Poemas de la espera y el canto, como
continuación de Sonetos.
El
libro de las murmuraciones, que se publicó antes
que Poemas de la espera, supone una nueva concepción
poética. El poema que abre el libro, Por esto es un
proemio de la nueva poesía. Jesús Delgado Valhondo dice
que es “una poesía escueta, demasiado pulida, culta y
elegante”. La poesía, el hombre y el amor siguen siendo
los temas, pero Zambrano renueva el léxico poético,
intenta encontrar un nuevo ritmo, que sea propio, original, suyo.
Esta nueva forma de hacer poesía consiste en el uso de la
palabra que no designa, que dice, que figura o representa; aparecen
elementos que también aparecían en César
Vallejo: elipsis, neologismos, adjetivos insólitos, la
estructura sustantivo + de + sustantivo, formando muchas veces
metáforas: saldrá el abismo de mirada y rosa.
Pavana para una voz y
musas, es un poemario que busca la expresión no usada y
hermética en ocasiones. El primer poema, también
programático, nos define su poesía: es juego,
pasión, medición, y sarcasmo. Alguna influencia ha tenido
sobre él su amigo José Antonio Ramírez Lozano, de
quien toma el aire travieso, el léxico arcaizante, el verso
sangrado, el tema frívolo.
Coplas
de la bella Edinda es la primera obra desnuda de
Zambrano, ha eliminado las referencias literarias, excepto en el
título, que recuerda ciertas coplas de origen popular, pero el
contenido del libro dista mucho del tono y la forma de dichas
composiciones populares. Estos poemas de Edinda, son un acercamiento
al tema amoroso.
El
rostro conocido toma el título de un verso final
de un poema. Amplía las referencias poéticas a Octavio
Paz, Ángel González y Rainer M. Rilke. El libro es un
camino hacia lo alto, hacia la montaña, hacia la dificultad
que es escribir, subir para mirar, para contemplar. Los temas se
elevan también a lo universal, a lo telúrico y a lo
histórico, pero sin referencias concretas. Zambrano, seguro de
su voz, compone un libro unitario, vuelve al tema del amor, que
aquí
lucha contra la oscuridad y las tinieblas, respira ese amor un cierto
panteísmo, con el deseo de fusión con la naturaleza.
Claudio Rodríguez y Aleixandre han dejado su huella en el
poeta.
La
noche de los lirios es el libro del amor y del verano.
Los lemas elegidos al principio de cada sección son
reveladores: Cernuda, Bonald, Yeats, Luis Rosales, Félix
Grande y Hikmet, la intertextualidad y el homenaje abierto son
elementos de este libro. La elipsis el poema cerrado y concentrado ya
es costumbre de Zambrano.
Como
una presunción y Diario de los
sitios suponen una revisión de su poesía
anterior, el primero, y una reflexión sobre la escritura,
nocturna y solitaria el segundo.
La
mitad del sueño es uno de sus mejores libros; la
poesía recupera claridad y la expresión brillantez. Es
el libro del número dos, la dualidad de la realidad, la doble
cara, incluso del poeta, de ahí la mitad del tiempo, la que el
poeta presenta, frente a la que no expresa. Por otra parte, de un
poeta que escribe lo que vive, supone dudar de la poesía, de
la palabra, y poner de manifiesto que sólo nos regala la mitad
de él, la otra mitad de la realidad se oculta. Es una
reflexión sobre la vida, el amor y la poesía del poeta,
sus temas preferidos. Pero la hondura de estos versos y su profunda
humanidad ha crecido con respecto a los anteriores. Zambrano se aleja
de las elipsis, de la sintaxis rota de sus anteriores libros, en un
intento de comunicación más sincera.
En Después de la noche da una
vuelta de tuerca a los mismos temas: la creación, la grandeza
inútil de la palabra en el amor. Tres preocupaciones que
constituyen las tres partes del poemario: mirada, lugar y
celebración. El simbolismo nocturno es la base del libro que
gira en torno a la creación. El poeta, volviéndose hacia
sí mismo, expresa la dificultad y el esfuerzo que supone la
contemplación, de ahí las palabras blanco, desierto,
silencio... que han de ser llenados, ocupados por el poeta.
También el amor ocupa un lugar destacado en este libro, como
punto de partida y punto de llegada, es entrega y salvación
F.J.J.B.
BIBLIOGRAFÍA
Al lado mismo de nosotros. Ed. Esquina
Viva, Badajoz, 1978.
Canciones y
otros recuerdos. Ed. Universitas, Badajoz, 1980.
Sonetos. Colección
6 de Diciembre, Junta Regional de Extremadura, 1982.
El libro de
las murmuraciones. Colección “Provincia”
de León, 1984.
Poemas de la espera y el
canto. Col. Alcazaba, Badajoz, 1984.
Pavana para
una voz y otras musas. II Premio “Constitución”
de 1984, de la Junta de Extremadura. Mérida 1985.
Coplas de la
bella Edinda. Cuadernos poéticos Kylix, Badajoz,
1987.
El rostro
conocido. Sevilla 1987.
La noche de
los lirios. Col. Alcazaba, Badajoz, 1989.
Como una
presunción. Editora Regional de Extremadura,
Mérida, 1994.
Diario de los
sitios. Badajoz, Libros del Oeste. 1995.
La mitad del
sueño. Editora Regional de Extremadura, Mérida,
1999.
Después de la noche. Calambur, Madrid, 2000.